El empresario se despide en Eibar de aspe tras 28 años al frente de la empresa y vende sus participaciones a Bainet.
El mundo de la pelota mano entra en una nueva etapa, Fernando Vidarte vende Aspe a Bainet, grupo propietario de Baiko Pilota y lleva la pelota mano profesional a una situación de monopolio.
Vidarte ha indicado que «la sede de Aspe se mantiene en Eibar», así como que «mantendrá los contratos de los pelotaris y mantendrá a su personal médico y empleados».
Los principales motivos son motivos de salud y cierta falta de ilusión para seguir adelante.
Ha manisfestado que «Aspe seguirá jugando partidos contra Baiko. Los pelotaris van a cumplir sus contratos, mi hijo Jorge seguirá como gerente –después de relevar a su padre en esas funciones en 2025–, aunque ahora las decisiones las tomarán desde Bainet. Pero el espíritu de Aspe, que primero estuvo en Logroño y desde 2020 en Eibar, no va a desaparecer»
«Hace un año estuve reunido con varias personas, con dos o tres grupos, pero no conseguimos nada».
«Para el futuro de la pelota no sé qué hará Bainet. Es gente con mucha experiencia, de años, y pienso que lo hará bien. Hay que dar tiempo al tiempo».